RSS

Archivo de la etiqueta: Guanabacoa

Derechos de Cuba. Mi segundo suero en el Oncológico

La Sala de Quimioterapia del Oncológico, totalmente climatizada, cuenta con cuarenta y tres puestos para pacientes, distribuidos en cuatro cubículos. La atiende un personal con muy alta calificación

La Sala de Quimioterapia del Oncológico, totalmente climatizada, cuenta con cuarenta y tres puestos para pacientes, distribuidos en cuatro cubículos. La atiende un personal con muy alta calificación

Hace casi un mes, puse en este blog el trabajo Mi despedida de la dirección de la UPEC en Bohemia. Relataba allí la asamblea de balance de la delegación de base de la UPEC en mi centro laboral, donde por petición propia como respuesta a una solicitud general de renovación hecha por la presidencia nacional de la organización de los periodistas cubanos, se me liberaba de un cargo de dirección desempeñado durante ocho años.

Si bien no pude estar presente, supe que aquello casi se convirtió en un acto de homenaje de los compañeros hacia mí. En aquella publicación prometí explicar después la causa de mi ausencia. Hoy viene a más, es el Día Mundial de los Derechos Humanos y aquí lo tiene usted.

Coincidió en que recibía yo, en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología (INOR), conocido por el pueblo como Oncológico, el primero de diez sueros recetados de Mitroxantone (un antineoplásico antibiótico antitumoral), espaciados cada veintiún días, contra el cáncer de próstata que me acompaña hace ya al parecer, casi 12 años. Pero, como dicen por ahí, “ese cuento es más largo” y añado yo: para mi bastante largo. Puede leerlo a continuación:

Allá por el año 2000, molestias al orinar me llevaron a recorrer el camino asistencial cubano que me correspondía.

Casi terminando el 2003 sentí aumentar mis molestias y decidí buscar un lugar especializado. Accedí en el Instituto de Nefrología, al doctor Octavio de la Concepción, hijo del doctor Octavio de Concepción de la Pedraja,  caído con el Comandante Ernesto Guevara en la epopeya de Bolivia. (Puede ver aquí relación de integrantes de la guerrilla).

Allí el galeno siguió conmigo un nuevo protocolo. Por primera vez me hicieron un PSA, análisis clínico que determina la presencia del antígeno prostático específico en sangre, valor que excede a 4.0 cuando hay alteraciones en la próstata. El resultado fue alarmante, 132.0. El doctor dispuso una biopsia y me tomó dos muestras de líquido prostático para determinar presencia de cáncer. No le describo la extracción por fuerte, solo puedo decirle que, como se dice vulgarmente, Vi a Dios por la boca de un güiro

El miércoles 4 de febrero de 2004 me informó la respuesta positiva y puso el consiguiente tratamiento. Decidí pasarme al Instituto de Oncología, meca de la especialidad en La Habana desde su creación en 1966. Era mi derecho de cubano.

En el resto de esa semana hice contacto con el doctor Jesús Blanco, a la sazón subdirector primero de la institución; él me citó para el lunes siguiente, a las 8:00 de la mañana, en el INOR. Me esperaba ese día, puntual: ¡Que relaciones tan fuertes se establecen en la gradería de un estadio de beisbol, cuando coinciden los respectivos herederos sobre el terreno, sean o no del mismo equipo! ¡Que procupación por prestar asistencia médica a un enfermo!

El oncólogo me llevó al Servicio de Urología, me presentó al doctor Antonio Bouzó, quien me abrió una historia clínica, ordenó hacer de nuevo las pruebas y análisis que yo conocía, incorporó una gammagrafía ósea; después me mandó a los Servicios de Vías digestivas por la sospecha de una hepatitis viral que resultó positiva.

Me enviaron para la casa, en reposo, por un mes; en total fueron cuarenta y cinco días leyendo, mirando televisión, y más que todo, pensando que tenía cáncer, que iba a morir de aquello, a pesar de las observaciones de cuanto médico me había visto acerca de que había tiempo para el tratamiento, y de que no me preocupara pues tenía fuerte aspecto de hombre sano.

Una acotación necesaria. Aquí entró en mi vida una persona muy importante: Sus enfermos le llaman doctor Antonio o doctor Bouzó. Allá en Guanabacoa, Reparto Chibás, barrio donde se crió, solo le dicen Tony.

Al principio las relaciones fueron médico paciente. Después se han transformado en afectuosa amistad. Por mi parte lo titulo Médico, así sencillamente, pues entiendo lo es a carta cabal. Es mi amigo por humano, por profesional comprometido, por estudioso, por servicial. Él merece un capítulo aparte; algún día lo escribiré, claro, cuando tenga su autorización.

Ahí empezó una atención que llega al presente. Desde entonces, principios de 2004, cada trimestre, consulta que incluye análisis de PSA y retomar o variar el tratamiento, con breves descansos cada vez que el “bicho” retrocedía un poquito. Esas “vacaciones de medicamentos” se fueron volviendo cada vez más esporádicas y cortas. Una vez al año, estudio de próstata y de los sistemas sanguíneo, respiratorio, digestivo, urinario y óseo.

Cuando toma vacaciones o, como sucede a menudo, sale al exterior (con mayor frecuencia de la que yo, honestamente, desearía, a conferencias, cursos, talleres u otros eventos de la especialidad), lo deja todo bien previsto, en unión del doctor Jorge González, director del Servicio; sus pacientes nunca quedan desatendidos. Bueno, en realidad, es más que un sistema de trabajo, es una forma de vivir de los integrantes del departamento: los doctores y el personal técnico, Roly, Barbarito, Miriam.

Mi proceso se vio alterado ligeramente en 2005 cuando un quiste obligó a una nefrectomía del riñón izquierdo. Ese día se alteró mi médico, a la entrada de un salón de operaciones de su hospital -donde ya me preparaban para entrar-, cuando supo que había peligro de infección. En pocas palabras: Impidió mi intervención quirúrgica. En definitiva, con su mortificación y cooperación más que anuencia, tuve que operarme en otro centro médico de la Capital.

Lo he visto disgustado en otros momentos, por causas diversas: falta de medicamentos, pues aquí también está presente el bloqueo de los EE.UU. contra Cuba, y mis drogas tienen que venir de muy lejos porque no podemos contar con las del Norte, muy avanzadas y más baratas; dislates burocráticos, desatención a tratamientos por pacientes, malos diagnósticos anteriores;  pero nunca como en el caso que inicia el párrafo anterior.

Bien, continuamos. Tras parte del 2011 y también del 2012, con otro tratamiento que rápidamente se agotó, decidió, en consulta trimestral efectuada el 3 de octubre pasado, comenzar el tratamiento con sueros, y me remitió a la doctora Yoanna Flores Vega, especialista en Quimioterapia.

Cuando me lo comunicó, lo noté  afectado, tras decírmelo se puso de pie, le dio la vuelta al buró, pasó por mí lado, me colocó la mano en el hombro, y despidiéndose me dijo: Te recomendé uno suave. Y se fue a otro local.

Conocí a la doctora Yoanna en su consulta del día 15 siguiente. Atenta, comunicativa, parece muy capacitada. Hemos tenido tres encuentros, todos de muy buen tono.

Cuando me tocó la segunda aplicación, el pasado 5 de diciembre, la carga asistencial la obligó a diferir algunos de sus convocados al doctor Luis Enrique Alsina Tul, quien también me causó muy buena impresión.

Pedí que de nuevo me atendiera la joven enferma Dayamí, una mulatita bonita, delicada, muy profesional, que domina ella sola, a la vez, los tratamientos de diez pacientes, tantos cuantos sillones se ubican en el cubículo cuatro. Lo había hecho en la primera ocasión y me impresionaron su destreza y trato.

Hasta ahora, en lo fundamental, todo va bien para mí. No tengo reacciones adversas, aunque por supuesto tomo precauciones. He recuperado el apetito, fuerza y resistencia al ejercicio; desaparecieron dolores musculares y óseos.

Mortificaciones he tenido. Esta vez, la llegada de los sueros de varios pacientes, incluido el mío, demoró mas de lo acostumbrado. A veces en los pasillos hay gritos, del público, y también de trabajadores del Instituto. En el cubículo, los pacientes, cada uno al parecer traumatizado por su enfermedad, hablan muy alto y en la práctica no dejan oír la programación televisiva. Esta vez llevé un libro y no pude concentrarme para poder leer más de tres páginas. Son aspectos que hay que resolver.

El miércoles 6 vi en la prensa una información dada por el doctor Agustín Lage, director del Centro de Inmunología Molecular (CIM), en la Convención Internacional Cuba-Salud 2012, acerca de que ensayos clínicos de productos de la biotecnología cubana para tratamiento de cáncer, están presentes hoy en 12 países. Indicó que en el caso del cáncer de próstata, se ensayan dos vacunas para etapas diferentes del tumor, una en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) , y otra en el CIM, y todavía no están registradas.

El cielo se va despejando, gracias a quienes convierten su consagración a la Ciencia en resultados para mejorar la salud y la existencia a la humanidad. Es Derecho de Cuba.

 

Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,

Beisbol provincial. Plaza venció a Guanabacoa

Adrián Sosa (El Brujo) lanza por Industriales en la recién concluida 51 Serie Nacional de Béisbol. Foto: Prensa Latina

Ayer, en un estadio Frank D´Bech que se nutrió de público al final del partido, la tropa del exestelar lanzador de Industriales Lázaro de la Torre se alzó, en su debut en el Campeonato Provincial de Beisbol, con una importante victoria de cinco carreras por una ante los anfitriones, en cerrado juego que se abrió en los finales.

Plaza de la Revolución se adelantó desde la segunda entrada cuando llegaron por primera vez al home plate por hit, robo de segunda, adelanto a tercera por machucón a primera y fly de sacrificio,.

Otras dos consiguieron en el séptimo por tres bases por bolas, dos robos de bases y un sencillo. Igual cantidad de anotaciones lograron en el octavo cuando se combinaron dos bases por bolas, error a la defensa, doblete y fly de sacrifico.

Guanabacoa logró un solitario score, en el séptimo, cuando se unieron dos hits, una base por bolas y un error mental de la defensa.

El lanzador ganador, Adrián Sosa (El Brujo), permitió tan solo esos dos imparables en todo el juego y propinó diez ponches y tres dead balls. El derrotado fue el exjuvenil O´Farril que en seis innings completos permitió tres anotaciones limpias, 4 hits, propinó seis struck outs y otorgó dos transferencias.

A la ofensiva el más destacado fue el cuarto bate de Plaza,  Yerandy Ramírez, con hit y tubey en cuatro turnos y tres carreras impulsadas.

El juego finalizó tras terminar el octavo inning, al agotarse el tiempo reglamentario.

Los números finales del encuentro fueron:

C H E
Plaza 5 5 3
Guanabacoa 1 2 3
Ganó: Adrián Sosa (1 – 0)
Perdió: J. O´Farrill (0 – 1)
 
2 comentarios

Publicado por en 20/06/2012 en Béisbol, Cuba, Deporte, Salud

 

Etiquetas: ,

Béisbol provincial: Darwin Beltrán nos amarró cortico

La mañana estuvo esplendorosa, buena para cualquier cosa y también, por supuesto, jugar béisbol. Llegué al DESA media hora antes del comienzo del juego para asegurar uno de los pocos asientos disponibles. Aunque no soy apostador estaba seguro que íbamos a ganar y clasificar para la final.

Boyeros iba con seis ganados y cinco perdidos pero ya tenía sumado el reglamentario por four feit dado el retiro de la competencia de los Juveniles; Plaza con iguales cifras pero aún sin sumar el de los bisoños.

Por ellos abrió Darwin Beltrán, del equipo Metropolitanos, a quien pensé sacábamos rápido del box; pero de eso nada. Se presentó con una recta que “pasaba” a los bateadores, una slider bien administrada y un tenedor que le caía en zona. Pero sobre todo combinó muy bien sus lanzamientos y recordó siempre ante cuáles envíos había fallado cada bateador en su turno anterior al bate. Plaza tan solo pudo anotarle una carrera y conectarle cuatros hits (todos sencillos y asilados). Obligó en tres ocasiones para que bateáramos para doble play. Nada, que pudo pitchear ocho entradas completas.

Los boyeros comenzaron temprano. En el primer inning Juan Carlos Torriente (de Industriales) despachó home rum (el primero de los cuatro); en el cuarto lo imitó Yunier Herrera pero con dos en bases; en el séptimo lo calcó Israel Hernández mientras  que Yunier repitió en el noveno. Dos carreras no fueron por jonrones y se produjeron en los episodios quinto y sexto. Total: ocho. Sus hits alcanzaron diez (de ellos cuatro HR).

Entonces quedamos con seis victorias e igual número de derrotas, y nos quedan tres juegos para terminar la clasificatoria: Juveniles (miércoles), Cotorro (jueves) y Guanabacoa (sábado). De éstos debemos ganar cuando menos uno para pasar a semifinales.

En cada juego nos ha tocado ¿o puesto a ex profeso? un lanzador de la Serie Nacional; nada ellos quieren “coger jamón” y lograr buenos números ante un municipio que siempre ha sido una “mona”.  Pero ya tenemos siete ganados; hacia muchos años que no lo lográbamos.

La suerte está echada.

 
Deja un comentario

Publicado por en 08/06/2011 en Béisbol, Cuba, Deporte, Sociedad

 

Etiquetas: , , , , , , , ,