RSS

Fidel en la Universidad Central hacia el ciclón Flora

11 Dic

Por Pedro Hernández Soto
Testimonio de Jorge Orquín Lena con la colaboración de Orlando Ruiz Valdés1

ciclon flora cuba 1963.jpgCorrían los primeros días del mes de octubre del 1963, cuando el ciclón Flora se abalanzaba inmisericorde sobre las provincias de Oriente y Camagüey para provocar cientos de muertes y danos considerables a la economía del país.

Uno de esos días, cuando el fenómeno se ya acercaba a Camagüey, nos encontrábamos acuartelados en las áreas del departamento de Meteorología de la Universidad Central Martha Abreu de Las Villas -improvisado puesto de mando del Grupo Independiente de Artillería de la UCLV– , Orlando Ruiz, Jefe de Comunicaciones y miembro de la Plana Mayor del Grupo y el que suscribe esta anécdota. Teníamos a nuestra disposición un catre que utilizábamos indistintamente en los breves descansos alternativos. El reloj, si la memoria no me engaña, marcaba cerca de las 3 o las 4 de la tarde. Cansado por las pocas horas de sueño le digo al Zurdo que me iba a tirar un rato para “coger un diez”. No hago más que quitarme las botas cuando suena insistentemente el timbre del teléfono y al tomar Orlando la llamada lo oigo exclamar  “¡Que tú dices!”, y dirigiéndose  a mí me espeta: “¡Orquín, Fidel está aquí¡”

No recuerdo si la respuesta fue un “No jodas” o algo parecido. Calzándome apresuradamente de nuevo me dirijo a la puerta y al asomarme veo la figura inconfundible del Comandante en Jefe quien se acerca en compañía del Rector Silvio de la Torre Grovas2 y otros compañeros como los comandantes William Gálvez, jefe del Ejército del Centro en aquel entonces, y Manuel Piñeiro Losada, (Barba Roja), además del jefe de su escolta

fidel ciclon flora 1Procedentes de la planta baja ya alcanzaban el descanso de la escalera, todo en el edificio que albergaba el Instituto Superior Pedagógico en aquel entonces. Recuerdo los esfuerzos de Rector que trataba, con cortos y apurados pasos, de mantenerse al lado de Fidel quien, con sus características zancadas, se apresuraba hacia nosotros.

Al penetrar en el recinto tuvo un momento de reflexión y dirigiéndose a una de las ventanas en compañía del Rector lo felicitó por lo bellas que estaban las construcciones universitarias, merito indiscutible pues supo administrar con eficiencia y pulcritud los recursos puestos a su disposición para la ampliación de la Universidad. Inmediatamente se dirigió al mapa de amplia escala que se encontraba en una de las paredes comentando la marcha del ciclón y suponiendo, de acuerdo a los datos de la presión barométrica, su posible salida por el territorio del Camagüey.

En ese momento Orlando se dirige al Comandante comunicándole que estábamos captando mensajes de pobladores de las zonas afectadas donde comunicaban la apremiante situación que tenían ante la subida de las aguas. En ese momento Fidel pierde, en parte, su compostura y dando unos pasos de gigante alrededor de la habitación exclamó con un tono de desesperación en la voz: “Pero es que no podemos hacer nada, los helicópteros no pueden volar debido a la fuerza del viento”.

Sin embargo, reaccionando con rapidez se dirigió a uno de los presentes ordenándole: “Oye ponte en comunicación con Arnaldo Milián, dile que coja los Sigma3 y los envíe para Oriente para que suban  Cauto arriba a rescatar a la gente”.

fidel ciclon flora 4Al mismo tiempo se dirige a Piñeiro con la orden de comunicarse con Celia Sánchez  a quien personalmente ordena decir al Comandante Raúl Castro que movilice los anfibios y las reservas de alimentos para tiempos de guerra y las  envíe de inmediato a las zonas afectadas por el huracán. Con relación a esto, en medio de lo dramática de la situación,  hay una anécdota simpática pues Piñeiro llama a la centralita de la Universidad para que le ponga en comunicación con Celia y el operador, seguramente muy nervioso, no terminaba de establecerla a lo cual Piñeiro reaccionó con un “Oye compañero, ¡que Patria o Muerte ni un carajo, que me pongas con Celia, coño!”.

Pasado ese momento Fidel se dirige a William Gálvez y le pregunta: ¿Oye William cuantos anfibios tú tienes aquí? William titubeaba antes de dar la respuesta por lo cual el Comandante se la repite pero el J’ del Ejercito del Centro no acababa de responder ante lo cual Fidel pierde la paciencia y le dice en un tono un poco subido.

“Coño William, mira aquí todos somos revolucionarios acaba de decirme cuantos anfibios tú tienes”… “Bueno Comandante. Tres” responde finalmente William, a lo que Fidel añade: “Pues los necesito todos”.

Entonces  Fidel se dirige al jefe de su escolta y le pregunta “Oye, ¿tengo en el auto mi equipo de pesca submarina?”… “Si Comandante“.

Ante esa respuesta  de inmediato expresa la decisión que se convirtió en testimonio fehaciente  del temperamento, la valentía y el compromiso de Fidel con su pueblo: “Bueno entonces si yo vine en un tanque desde Santiago a la Habana, ahora me voy en un tanque de aquí para Santiago”.

Dicho esto reflexionó un momento y hace una pregunta sin dirigirse a nadie particularmente: “¿Uds. tienen aquí una planta de radio?”, a lo que Eddy Trimiño, fallecido profesor de Filosofía, contesta: “Yo tengo una Comandante”. “Bueno pues búscala”, ordenó Fidel.

Pasado  ese momento se dirige a mí y pasándome un brazo por sobre los hombros me conduce hasta el buró de donde toma un mapita cuadriculado de la isla de Cuba y señalándome la cuadricula correspondiente al Camagüey  me ordena: “Compañero, yo voy a ponerme en comunicación contigo y tú me vas a decir de acuerdo con los datos que vayan recibiendo por donde va el ciclón, inferior izquierda, inferior derecha, superior derecha, superior izquierda o centro”.

fidel ciclon flora 3Dicho esto se despide de los presentes encaminándose a cumplir lo que había expresado minutos antes. No acababa de salir Fidel por la puerta cuando ya el Rector ponía a disposición nuestra el Cadillac de la Rectoría para buscar la planta de Trimiño. Yo no sabía manejar en aquel entonces por lo que el compañero Ramón de la Paz Palomino4 -quien se había incorporado al grupo fungió como chofer- así es que los tres nos dirigimos a velocidad suicida a la casa de Trimiño que vivía, si no recuerdo mal, en la calle Colon entre Estrada Palma y callejón de la Audiencia.

En el trayecto nos detiene un oficial de la Policía Motorizada preguntándonos a donde íbamos a esa velocidad, ya entrando en la ciudad. Yo ni corto no perezoso le espeto: ”Oye, estamos cumpliendo una orden del Comandante en Jefe que está en la Universidad así es que dale alante y ábrenos paso”. Así, con el acompañamiento musical de la sirena del patrullero recogimos la planta y procedimos a su instalación en el propio departamento de Meteorología. En realidad las usadas después fueron brindadas por la dirección de Comunicaciones del Ejercito del Centro.

La orden que me dio el Comandante no la pude cumplir pues perdimos la comunicación debido al naufragio que sufrió con el anfibio en que se trasladaba y que puso en peligro su vida.

Esta es la memoria que atesoro tenazmente de nuestro Comandante en Jefe, aquel que nos dio lo que fuimos en los días difíciles de la lucha revolucionaria, lo que somos hoy ante los nuevos desafíos y lo que seremos mañana en los tiempos de victoria. Por eso “YO SOY FIDEL”.

Notas:

1 Orlando Ruiz Valdés. Magnífico compañero. Recién fallecido. Natural de Santa Clara. Le llamábamos “El Zurdo de Oro” por sus relevantes triunfos como esgrimista representando a Cuba en competencias internacionales. Graduado como ingeniero ocupó importantes cargos en la provincia de Matanzas.

2 Silvio de la Torre Grovas, abogado  y pedagogo. Proveniente de la pequeña burguesía santaclarareña, asumió un rol revolucionario destacado y decisivo cuando la toma revolucionaria de la UCLV y la constitución de la Junta de Gobierno, tras la deserción del Rector de turno. Fue fiel a la Revolución hasta su fallecimiento.

3 Sigmas, barcos pequeros fabricados en Cuba.

4 Ramón de la Paz Palomino. Fallecido. Santaclareño a quien apodábamos Rabuja, integrante del Grupo de Artillería.

Trabajos relacionados:

Universidad Central. Grupo de artillería, 50 años

 

Anuncios
 

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: