RSS

Tengo un amigo norteamericano…

14 Mar

Por Pedro Hernández Soto

banderas-cuba-estados-unidos-3Esto que hoy escribo no lo causa de modo directo la próxima visita del presidente Barack Obama a Cuba aunque este anuncio me lo trae de nuevo a la mente. Fue por los años 90 cuando conocí a mi amigo, llegó acompañando a su primo que hacía una multimedia como trabajo de diploma universitario, versado en la cosecha y manufactura del tabaco. Me lo presentó Rafa, un casi hermano, mulato, gordito, experto en la materia, de magníficas cualidades humanas que ya no está entre nosotros por esas injustas cosas de la vida. El protagonista de este escrito era entonces un joven también de muy buenos sentimientos y su dominio del idioma español facilitó la comunicación entre visitantes y anfitriones.

Conformé aquel equipo de trabajo aportando mis modestos conocimientos de la realidad cubana y de televisión. Me motivó la sencillez de aquellos “muchachos” por hacer una buena investigación así como promover un producto criollo, en medio del feroz bloqueo. Los acompañé a varios lugares y pude hacerles algunas recomendaciones. Como recuerdo me quedaron las amistades sólidamente desarrolladas, un bolígrafo y una extensión eléctrica amarilla que aún conservo en magnífico estado.

Después él regresó dos veces, siempre me localizó, y así visitó mi casa, conoció a mi esposa e hijos, e intimamos más pues compartimos, nos reímos, discutimos y aunque hace mucho tiempo que no lo veo se mantiene en el retablo de mis mejores relaciones. Un día nos fuimos al estadio a ver un juego de pelota donde mi nieto (hoy en la Serie Nacional) se destacó como jardinero central del equipo Cuba en su encuentro con el de México, en una edición del torneo infantil internacional ¡Que siempre brille el Sol! Hasta vio un desfile concentración en la Plaza de la Revolución un Primero de Mayo y por cierto quedó asombrado por aquella multitud entusiasta; aunque su primera sorpresa en nuestro país consistió en no ver soldados con armas largas ni blindados custodiando las calles, tal como se imaginaba nuestra realidad nacional según la información que disponía.

En uno de sus arribos lo recibí en el aeropuerto de Rancho Boyeros y casi no lo reconozco por la poblada barba que usaba: ambos nos carcajeamos a mandíbula batiente. Venía con un grueso saco de vestir de paño, ¡con este calor!, que después olvidó en Cuba y recuperó en su más reciente regreso.

Conocí por sus correos del casamiento y desarrollo de una familia. La última porfía sostenida, lo recuerdo bien –hace ya unos cuantos años- fue debido al rechazo por Cuba al uso del dólar en las finanzas, la economía y el comercio, una real necesidad y no una acción anti imperialista. Eso no melló en nada nuestras relaciones, era justo aclararnos mutuamente.

Ahora muchas cosas comienzan a dilucidarse más y cambiar, se trata de buscar un entendimiento mutuo entre los gobiernos –debemos tener en cuenta la diferencia entre las relaciones humanas y de gobiernos- sin renunciar a los principios. Es largo y difícil el camino pero prima la decisión de recorrerlo. Todavía a los norteamericanos les es difícil poner los pies en nuestro archipiélago, deben incluirse en una de las categorías permitidas por el departamento de Estado y mi amigo tendría que insertarse en una de ellas para regresar. Además no conozco sus actuales posibilidades de hacerlo por salud, situación económica u otros asuntos de la compleja vida.

Lo más importante: Sé que está vivo porque desde julio del pasado año comenta con mucho cariño -y el optimismo de siempre- los trabajos que publico en este blog y no me ha olvidado. No puedo establecer otra comunicación con él pues me escribe desde un i-Pod. De todos modos estoy seguro que un día nos reencontraremos y conversaremos mucho, mucho, después de darnos un abrazo “rompecostillas”, sin simbolismos de tipo alguno… mi amigo norteamericano y yo, cará.

Anuncios
 

Etiquetas:

4 Respuestas a “Tengo un amigo norteamericano…

  1. Alexis Mario Cánovas Fabelo

    14/03/2016 at 6:19 PM

    NORTEAMERICANOS HIJOS DE CUBA.

    Pedro:

    El 6 de julio de 2015, el Granma publicó un trabajo de René González Barrios, Presidente del Instituto de Historia de Cuba, donde demuestra los lazos históricos que unen a los hijos de Estados Unidos con Cuba, sellados con su sangre por nuestra independencia:

    Mayor General Thomas Jordan, natural de Luray, Virginia, jefe del Estado Mayor del Ejército Libertador.
    General de Brigada Henry M. Reeve, de Brooklyn, New York, un héroe de leyenda.
    Nueve norteamericanos pelearon como coroneles mambises; dos como tenientes coroneles; ocho fueron comandantes; diecisiete capitanes y ocho tenientes. Otros 83 combatientes alcanzaron diferentes rangos.
    Norteamericanos murieron por la libertad de Cuba cinco coroneles: John Asby, de Kentucky y James Clancey, en 1870, en la provincia de Camagüey; Carlos Westreyo, en combate en Remedios, el 18 de junio de 1871; David Johnson, el 7 de mayo de 1880, al caer en emboscada junto al Brigadier cubano José Medina Prudentes; y Charles Gordon, compañero del Lugarteniente General Antonio Ma¬ceo en la campaña de Pinar del Río, muerto en 1897 en la provincia de Las Villas.
    Otros estadounidenses cayeron por Cuba durante la guerra de los Diez Años, Carlos Speahman y Alberto Wyeth, de New York, expedicionarios del Grapeshot, fueron fusilados por los españoles el 18 y 21 de junio de 1869, respectivamente; el sargento del ejército norteamericano William Crosceland, expedicionario del Perrit, murió en campaña en 1869. Similar suerte corrió ese año, Harry Chave, secretario del General Thomas Jordan. A principios de 1870 moría asesinado en Santiago de Cuba, víctima del cuerpo de voluntarios, un norteamericano de apellido Damnery; Ws Ashly, ayudante del General Domingo Goicuría, caía en acción de guerra el 7 de marzo de 1870; el sargento Blake, del ejército norteamericano, expedicionario del Perrit, moría fusilado en Puerto Príncipe, el 10 de abril de 1870; Ed H. Hurt, hecho prisionero en un hospital mambí el 21 de octubre de 1870, fue conducido a Manzanillo y fusilado; el capitán de buque Joseph Fry, natural de Tampa Bay, y John C. Harris, de Massachussets; Frederic Williamson, de Albany; William Bainard, Eduard Day, Thomas Read y John Brown, expedicionarios del Virginius, fueron fusilados el 7 de noviembre de 1873 en Santiago de Cuba.
    El Comandante Winchester Dana Osgood, famoso como atleta (futbolista) en las universidades de Cornell y Pennsylvania, cayó en combate durante el sitio de Guáimaro, el 28 de octubre de 1896.
    Un capitán de apellido Hawison, expedicionario del George W. Upton, a los pocos días del desembarco el 24 de mayo de 1870, fue hecho prisionero y fusilado en Nuevitas, Camagüey. Su compañero de expedición Humison H. Harrinson, capitán del ejército de Estados Unidos, murió en combate durante el desembarco. El capitán Edmond H. Fredericks murió en campaña en 1897.
    El teniente artillero James Pennie, de Washington D. C. y expedicionario del vapor Bermuda a las órdenes del Mayor General Calixto García, perdió una pierna durante la guerra. Había desembarcado en Maraví, Baracoa, el 24 de marzo de 1896. George S. Newton Le Fuite, de Nueva York, también teniente, fue herido en combate y hecho prisionero el 9 de agosto de 1897. A los pocos días, murió en prisión. También murieron por Cuba los soldados Agustín W. Caballero, en la acción del Cerro, Sancti Spíritus, el 29 de septiembre de 1896; Francis H. Dover Star, por enfermedad, el 19 de noviembre de 1898 en Camagüey; y Loow Water, de Brooklyn, por la misma causa en Morón, el 15 de noviembre de 1898.
    En la gesta de 1895 a 1898, el ingeniero mecánico Pearce Alkinson, expedicionario del Three Friends, fue abatido de un balazo en la frente en la primera acción de guerra en que tomaba parte, el 3 de agosto de 1896, durante el ataque a un tren cerca de Taco Taco, Pinar del Río; el General Antonio Maceo le había tomado afecto. Joseph C. Santee, expedicionario del Thre Freends con el general puertorriqueño Juan Rius Rivera, desembarcó en Cabo Corriente, Pinar del Río, el 8 de septiembre de 1896. A los pocos días murió de disentería. El médico Charles Dock murió en campaña en 1896 cerca de Placetas, provincia de Las Villas. Su cadáver, como escarmiento, fue expuesto en la plaza pública por los españoles. Charles E. Crosby, corresponsal del The Chicago Record, murió en el combate de Santa Teresa el 9 de marzo de 1897, cuando acompañaba al General en Jefe Máximo Gómez.
    Otros norteamericanos ganaron celebridad en los campos de Cuba. Frederick Funston, Teniente Coronel artillero a las órdenes del Lugarteniente General Calixto García, fue años después mayor general del ejército de Estados Unidos. John O’Brien fue un lobo de mar que puso a disposición de la independencia de Cuba, su vida. Durante la guerra de 1895, condujo a la Isla buena parte de las expediciones. Sobre su experiencia revolucionaria dejó un libro: El Capitán Dinamita, sobrenombre con el que era conocido por los cubanos. Al terminar la contienda trabajó como jefe de prácticos en el puerto de La Habana.
    El teniente Osmund Latrobe, Jr., natural de Baltimore, com¬batió en la guerra del 95 como artillero a las órdenes de Ca¬lixto García. Había llegado a playas cubanas en la expedición conducida por el Brigadier Rafael Portuondo Tamayo, el 30 de mayo de 1896. Durante la guerra formó parte del estado mayor del General Enrique Collazo. Llegó a coronel del ejército de Estados Unidos y ayudante del presidente Calvin Coolidge.
    Extranjeros participantes en la guerra de Secesión al lado de Lincoln también marcharon a Cuba a pelear por su independencia. El polaco Carlos Roloff Mialofsky había integrado las filas del 9no. regimiento de Ohio. Al concluir la guerra, viajó a Cuba donde se radicó en 1865 e hizo familia. Fue uno de los jefes del levantamiento en la región central del país en 1869 y durante la Guerra de los Diez Años. Mayor General del Ejército Libertador y protagonista importante de la Guerra Chiquita y la del 95. El canadiense Washington Albert Claudio Ryan, capitán del 192 regimiento de voluntarios de Nueva York, arribó a la Isla como expedicionario del Anna, el 17 de enero de 1870. En la caballería alcanzaría el grado de General de Brigada del Ejército Libertador. Prisionero de la expedición del Virginius, murió fusilado el 4 de noviembre de 1873, en Santiago de Cuba.

     
    • hdezsoto

      15/03/2016 at 2:08 PM

      Saludos Alexis. Sí, leí ese documentado trabajo y haces un magnífico resumen de la participación de norteamericanos en nuestras guerras, nos unen lazos muy estrechos y antiguos. Con anterioridad a lo que relatas combatió un batallón de cubanos y españoles contra la ocupación de La Florida por los ingleses. Pero no todos los norteamericanos han venido a Cuba a ayudar a solidarizarse, muchos vinieron a explotar, a enriquecerse a toda costa. La Historia recoge infinidad de casos.

       
  2. Frank Pupo

    15/03/2016 at 11:55 AM

    Muy Bonita experiencia, si el pueblo norteamericano es asi, pero en Cuba se a tratado de diferenciar al pueblo con el gobierno, y no es asi ese bonachon americano tambien Es el gobierno, porque vota Cada 2 anno, por su presidente y por su congresista, su senador y su gobernador. Es el pueblo que bota contra el bloqueo a Cuba y a favor de Arabia Saudita donde matan a pedradas a una mujer pormanejar, y todo por el petroleo. Yo sali de Cuba con 20 annos y me muero Cubano y tengo buenos amigos con tatuajes Del Che en el pecho y otros anticomunistas hasta la medula, asi Es la vida aqui en el monstruo Que viva la tolerancia!!!
    Saludos Frank

     
    • hdezsoto

      15/03/2016 at 2:02 PM

      Saludos Frank, gracias por seguirme. Tengo mi opinión y te argumento: ese amigo mío como quizás los tuyos no impusieron y mantuvieron el bloqueo ni enviaron expediciones punitivas terroristas a Cuba. Lo más probable es que repudien esos métodos. Hoy se anuncian unas nuevas medidas pero no se autoriza el uso del dólar en las transacciones ni se autorizan los libres viajes de norteamericanos a Cuba. Ya ves, a lo mejor los citados si lo aprobarían.

       

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: