RSS

Ariel Pestano y la ética de los respetables

30 Ago

Por Pedro Hernández Soto. Estadísticas por Yirsandy A. Rodríguez Hdez

tira-3-fotos

El máscara de Villa Clara captura en el plato a Serguei Pérez y Rudy Reyes, de Industriales, en doble matanza continuada. Estadio Latinoamericano. 27/03/2010. Fotos: Rafael Torres Escobar, revista Bohemia. Accione sobre ellas para verlas en tamaño adecuado.

Agustín Marquetti quedó fuera del equipo Cuba que asistió al Mundial de Japón 1980. Sabía que nunca más integraría la selección nacional. Seis años después le dio a Industriales, con su inolvidable jonrón ante Rogelio García, en un Latinoamericano abarrotado, un triunfo esperado por los capitalinos durante XX años.

En los últimos meses se ha hablado mucho, bien y mal, de Ariel Pestano… Imagínense, tras haber sido separado del equipo Cuba en camino hacia el III Clásico, jugó y desarrolló su sapiencia en todos los desafíos del play off 2013 y, ante una rugiente fanaticada naranja, en el que resultó el último encuentro, conectó una línea bestial sobre las cercas del jardín izquierdo, empujó tres carreras, dejó tendidos a los infatigables matanceros y se convirtió en figura principal en el final del campeonato ansiado por los villaclareños durante diez y siete años.

En ese momento recordé cuando, creo que en 1993, aquel entonces desconocido joven conectó un hit por texas al jardín derecho y decidió un importante juego, en un repleto estadio Augusto César Sandino –con TV incluida- ante a Industriales. Entonces enfrenté mordaces comentarios de algunos colegas en el ICRT, acá en La Habana, lugar donde desempeñaba un cargo de dirección.

En un viaje posterior que hice a Villa Clara, en 1998, me lo presentó el periodista y común amigo José Antonio Fulgueiras, en el club house (¿puede llamarse así?) de la instalación del equipo provincial. Ya Pestano comenzaba a adquirir un nombre por prestigio como buen receptor. Era un mozalbete muy alto, delgado, fibroso. Me dio la impresión de estar muy concentrado en el entrenamiento y tener mucho nervio, malas pulgas y pocos amigos.

Pude hablar largo y tendido con él tiempo después. Fue en diciembre de 2008 -si no falla la memoria-, en ocasión de un homenaje que brindaron las autoridades de la provincia al equipo del territorio por el buen desempeño en la Serie Nacional. El conjunto regresaba de ganar una importante sub serie en Ciego de Ávila donde precisamente había decidido el juego final con cuadrangular frente a Vladimir García.

Invitado a aquella actividad festiva y acompañado por mi hijo mayor y mi nieto, compartimos la mesa con el ya estelarísimo jugador. Presentes estaban su esposa e hijos (varón y hembra).

Aquella conversación resultó distendida, amistosa. A preguntas nuestras habló de sus experiencias deportivas, de cómo había adivinado el lanzamiento que le tiraría el destacado monticulista avileño; de su estima por la familia, de sus intenciones de retirarse para entrenar a su hijo, un inquieto joven –largo y flaco igual que el progenitor en sus años mozos- de quien nos dio las mejores opiniones en sus avances como máscara, llegando a afirmarme que sería mejor que el padre.

Allí el muchacho bailó ritmos de moda todo el tiempo, sin descansar. Me dio muy buena impresión también la señora. Se refirió en forma simpática a los asedios de las pepillas, que se lo querían “tumbar”, ahora cuando era un personaje y ella lo había puesto “bueno”.

Nos vimos, otra vez en la casa de mi hijo en Santa Clara y varias en los estadios de acá, la Capital, y siempre fue afable. Me preguntaba por mis familiares que conoció e intercambiamos sobre sus grandes pasiones: la familia y el beisbol.

A principios del actual año volvió a la palestra pública para no abandonarla hasta hoy. Tras el mal papel de Cuba en el III Clásico Mundial y poco antes del anunciado retiro temporal, se ha comentado de la necesidad de su presencia en el equipo y su asistencia al torneo de mayor envergadura. Le llaman ahora, de nuevo, el mejor receptor del beisbol cubano.

Y aquí comienza el complejo nudo del asunto más álgido en la vida de este hombre y de su familia, quien, les repito, tiene como una de sus devociones el deporte al cual le ha brindado la vida.

Siempre ha defendido (uso este tiempo verbal pues creo que su carrera deportiva no ha terminado) a “capa y espada” las camisetas del Villa Clara y Cuba con total entrega y esfuerzo, en cualquier lugar y momento. Esta es su primera y más grande muestra de ética.

Hace unos cuatro años mi nieto, a su regreso de unas cortas vacaciones de fin de año en Santa Clara, me contó: Abuelo, el treinta y uno de diciembre por la mañana, estaba Pestano corriendo en el complejo deportivo Aurelio Janet, pues dice que tenía que mantener la forma y bajar el peso adquirido con las comidas de estos días.

Pero Ariel Pestano no lo ha hecho todo bien. Para mí como periodista, al abordar este estelar el delicado asunto de su apartamiento, sin atacar a alguien, sin ofender, tan solo exponiendo lo que cree una injusticia, para mi score batea de cuatro tres.

El primer imparable lo dio con sus molestas y lógicas pero respetuosas declaraciones, inmediatamente después de conocer su eliminación de la preselección al Clásico.

El foul fly al catcher fue cuando no quiso hablar a los periodistas en la conferencia de prensa por televisión tras haber ganado un juego donde tuvo un destacado desempeño. Ahí anoté su perdida de una vez al bate.

El segundo incogible cuando él y su señora, se pronunciaron ante las cámaras de TV, la madrugada en la cual Villa Clara ganó la 52 Serie Nacional por su espectacular cuadrangular ante Matanzas, en el mismo Sandino, donde los aficionados festejaron la victoria hasta pasadas las ocho de la mañana siguiente.

El tercero fue ahora, en la entrevista hecha en el programa Al Mediodía, muy bien conducida por Marino Luzardo, el pasado martes 20 de agosto. Ahí pude conocer muchas cosas interesantes.

Una importante ya la sabía. El actual director del equipo provincial, Ramón Moré, el primero en anunciar el retiro (después el propio Pestano aclaró que era de carácter temporal), dijo de los grandes esfuerzos y sacrificios del atleta en los últimos tiempos al soportar grandes molestias para mantenerse en forma deportiva y la otra es que a su entender califica a Juan Castro como el receptor titular del equipo más grande de Cuba.

Mucho más aprendí en la conversación recién transmitida. Dedicado al beisbol desde los doce años estuvo haciendo los equipos Cuba en las sucesivas categorías hasta la juvenil y el grande durante otros trece.

Sobre él hablaron de forma encomiástica voces tan autorizadas como Juan Castro, quien dijo que era uno de los mejores, para no decir el mejor; Germán Mesa y Eduardo Paret, sobre su comportamiento y relaciones personales en el deporte nacional. Y un amigo de la infancia, pues con sus propias manos, siendo adolescentes, hicieron “un terreno” para poder practicar, allá en su natal Caibarién.

No obstante, Ariel Pestano en ese diálogo, dio todo el mérito por su forma de ser a los valores que le inculcó su familia, en especial sus progenitores. Su familia -esposa e hijos- también se expresó con mucha decencia. No alabó la carrera deportiva del hijo.

Tras esos avatares, ¿No es una gran muestra de ética mantenerse jugando con achaques y malestares, pasándole por arriba a disgustos, hasta lograr un campeonato para el equipo que siempre ha defendido? ¿No es otra muestra de ética deportiva salir a dar el batazo decisivo, en el momento preciso, para ganar el campeonato?

A mi modesto entender, los comportamientos de Marquetti y Pestano son muestras, a 27 años de distancia una de otra, de la ética de los respetables.

Estadísticas de por vida de Ariel Pestano. Accione sobre ellas para verlas en tamaño adecuado.

estadisticas-2

Estadísticas nacionales correctas

 
 

Etiquetas: ,

2 Respuestas a “Ariel Pestano y la ética de los respetables

  1. L.Torres

    30/08/2013 at 11:56 PM

    Pestano fue, es y sera grande. Pero la vida es a veces injusta y el criterio de los que pueden prima sobre la realidad. Es alucinante todo lo que paso con Pestano. En los ultimos equipos de torneos de importancia, Cuba ha adolecido de Pestano y si antes fueron otras las causas la victoria se escapo esta vez por las goteras de la receptoria. En Cuba no hay una Comision Nacional? O el criterio de una omnipotente persona puede excluir a un atleta de talla por cuestionamientos personales, aun a sabiendas de que el CUBA lo necesita? Me cuesta muchisimo trabajo codificar eso … Y fijense considero a VMesa un gran manager que ha insuflado otro aliento al beisbol cubano …pero con Pestano se equivoca y cuando uno se ofusca y reincide en un criterio fundado en la obstinacion, entonces se esta equivocando dos veces.

     
    • hdezsoto

      31/08/2013 at 11:26 AM

      Amigo Torres, es cierto que fue desacertada e injusta la exclusión de Pestano y trato en este trabajo sobre como hay hombres respetables por su enfrentamiento a los reveses, por luchar siempre por alcanzar (o continuar alcanzando) un noble objetivo. Trataré en el futuro, en nuevos despachos, de realzar otros ejemplos de valores de nuestros atletas, directores, entrenadores, árbitros, anotadores y estadísticos en la búsqueda de elevar la calidad humana de nuestro deporte nacional.
      Muchas gracias por sus atención y aporte a Café Mezclado.
      Saludos,
      Pedro

       

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: