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Archivos Mensuales: marzo 2013

Cuba y el Cuarto Clásico Mundial de Beisbol

La preparación  fue mejor que nunca

Algunos afirman que la preparación del equipo Cuba al reciente Clásico Mundial de Béisbol fue la mejor de todos los tiempos

No amigo, amiga. El título superior está correcto, no hay ningún error en él. Quiero reflexionar sobre la próxima edición del gran evento que hace casi un mes y durante 18 días desbordó estadios en continentes e islas.

El mismo que durante dos semanas desveló a los cubanos y las cubanas frente a sus televisores o al lado de sus radios en el hogar o el centro laboral, los ómnibus, las calles. El que nos amargó la vida, nos hizo gruñir, y maldecir a Víctor Mesa, la dirección del equipo nacional, al después lamentablemente desaparecido Yadier Pedroso y también Yulieski Gourriel.

El colmo del fanatismo llevó a la irracionalidad: a nivel de conversaciones entre aficionados, hubo hasta quienes culparon a este último, hijo del muy oportuno ex bateador Lourdes, de esa muerte, pues a causa de su error en el último juego Cuba perdió el derecho de pasar a las semifinales en San Francisco, razón por la cual el estelar lanzador de Artemisa al momento del accidente estaba manejando por las carreteras cubanas y no en los Estados Unidos. ¡Habrá visto usted cosa igual!

Creo que siempre hemos valorado en su justa medida la calidad de los Clásicos Mundiales de Beisbol (CMB), eventos donde ha brillado parte de la nata de los directores y atletas que juegan el mejor beisbol del mundo. Lo hemos justipreciado bien. Ahora, lo que no hemos hecho con exactitud, es valorar la diferencia que existe entre la calidad de nuestro deporte nacional y estos torneos.

En estos queremos lucirnos, demostrar que nos mantenemos en la élite mundial, hacer saber nuestra inteligencia, sapiencia y también valentía pues no pocos estiman, de modo erróneo, que también es vitrina donde exhibir machismo y pendencia. Por eso le dedicamos al recién terminado interés, esfuerzos y dineros.

Siempre he pensado que  volveremos a alcanzar un lugar muy destacado cuando nuestra Serie Nacional de Beisbol (SNB) tenga un buen nivel. Nunca será como repetir nuestros triunfos absolutos de hace más de un decenio, cuando nos enfrentábamos a conjuntos de amateurs, diezmados de figuras por el profesionalismo. No, ahora no es así, es contra profesionales del más alto nivel, y  nuestra competencia nacional –que a mi entender debe ser el más importante evento para toda Cuba- a lo largo de demasiados años, ha estado plagada de deficiencias, conservadurismos, atrasos, falta de técnica, secretismos, indisciplinas, caprichos, apropiación por unos pocos y creencias de que es un deporte más que un espectáculo.

Es necesario ahora remontar un camino que debe conducirnos, con esfuerzos e inversiones, a una posición más elevada. Llevará tiempo, trabajo y recursos, pero para el IV Clásico Mundial de Béisbol tendremos que enseñar a jugar un beisbol moderno a nuestros atletas, entrenadores, comentaristas, aficionados, a todos. No apareceremos allí con lanzadores que solo tiran tres o cuatro lanzamientos y que no dan strikes todos los días, con todos ellos. No llevaremos tiradores sin el pensamiento táctico necesario  para sorprender a los bateadores.

Tampoco nuestros bateadores verán por vez primera variedad de cinco o más pitcheos, bien mezclados, que caen en la zona pedida por el receptor: irán acostumbrados a batear las bolas bajas y por las esquinas. Ninguno de estos actuales faltantes tendremos que intentarlos resolver en seis meses: a  tocar la bola; a seleccionar bien los lanzamientos a conectar; a batear con dos strikes o contra envíos super rápidos.

Con una buena SNB cada día se pondrá en práctica, en cada juego,  un adecuado pensamiento táctico a lanzadores, defensores y bateadores. No irán entonces a competencia alguna a sufrir tensiones desacostumbradas al enfrentarse a estrellas y constelaciones de ellas.

Así podremos lograr un estilo de juego propio, nuestro, criollo, cubano; no tendremos que tratar de asimilar el asiático, consecuencia de filosofías y costumbres que no son las nuestras. ¿O es que ahora tendremos que imitar el juego de República Dominicana porque hizo lo que nadie en la corta vida de los Clásicos, ganó el primer lugar de forma inobjetable, invicta?

Con seis o siete meses de buen entrenamiento –muchos aseguran que el reciente es el mejor realizado en toda la historia de beisbol cubano, creámosle- no basta para hacer de este deporte de calidad mundial pues ese es solo un escalón, el superior.

Si pretendemos no regresar a esta situación actual, elevarnos al otro estado -el que quiere y merece nuestro pueblo- es necesario que la pelota tenga lo que lleva. Entonces debemos solventar las insuficiencias que todos nos hacemos:

– Los terrenos municipales –no me refiero a las graderías- están en estado tan deplorable como el que muestran, en un país donde hay sol todo el año y tenemos miles y miles de ingenieros y técnicos agrónomos. No tienen una jaula de bateo y a veces ni parabanes para hacer boleo.

– Cuba, con amplios planes de reforestación desde hace más de 50 años y experimentados artesanos fabricantes de bates en cada provincia, tengamos que importar tales artículos para practicar de forma masiva este deporte. Hemos perdido las fábricas de guantes y pelotas tan anunciadas por nuestra prensa en su momento.

– Nuestros lanzadores dan bolas cuando deben tirar strikes; no dominan a los contrarios en el momento preciso; no aumentan su repertorio de lanzamientos de año en año; se lesionan de modo frecuente.

– Según los directores y entrenadores de los equipos de la SNB nuestros bateadores muestran muchas deficiencias al pasar a la primera categoría; los prospectos demoran años en desarrollarse; no corren siempre fuerte.

– No se juegan ligas de desarrollo ni segunda categoría. No hay máquinas de bateo, ingenios fáciles de construir en nuestro país.

Hagamos los cambios que debamos hacer. Si el INDER no tiene el poder o la capacidad suficientes para acometer esta tarea permitamos que otros también participemos en las soluciones.

Sabemos que no es la única solución, pero vale la pena también ver los resultados de las ligas sociales de beisbol y softbol que proliferan acá en La Habana. Organizadas, disciplinadas, sin discusiones estériles, con pago adecuado a árbitros y anotadores, verdaderos eventos propios que no requieren recursos del Estado, sufragadas por sus participantes o por empresas y particulares.

Y seamos más diáfanos, más comunicativos, hagamos el beisbol a puertas abiertas para sus seguidores con la permisión del acceso de la prensa, con sus grandes posibilidades, a todos los momentos importantes para el desarrollo en Cuba del espectáculo que es el beisbol, en todassus instancias,

 
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Publicado por en 28/03/2013 en Béisbol, Cuba, Deporte, Revolución, Salud, Sociedad, USA

 

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Hay ladrillos en Las Tunas… y más baratos

Fabricación artesanal de ladrillos

Fabricación artesanal de ladrillos. Foto tomada de Cubadebate

Regresaba la otra tarde del Oncológico, tras imponerme el sétimo suero (solo me faltan tres para terminar este ciclo), cuando decidí saludar amigos y vecinos, en las dos mesas de dominó que se arman cada mediodía junto a las puertas del mercado del edificio donde vivo.

Me sumergí en esa pura estampa criolla seguro de que vendría alguna pregunta al menos sobre un asunto de actualidad: el proceso eleccionario en Venezuela, la situación en Siria e Irán (en fin en el Medio Oriente) o en la península de Corea. Valoré también que quizá me pidieran evaluaciones acerca de la situación económica de Cuba o la figura de Miguel Díaz Canel, nuevo vice presidente primero del Consejo de Estado.

Cuál no mi sorpresa cuando me espetaron casi sin dejarme llegar: Periodista, ¿Usted a leído en la segunda página del periódico Granma del miércoles 20, la información relacionada con la producción de ladrillos en Tunas? ¿Cómo es que los particulares hacen más ladrillos y más baratos que el gran complejo estatal?

La duda no me sorprendió. Durante mi estancia en la sala de espera de Quimioterapia  ambulatoria del citado centro hospitalario, y gasté un CUP  , en comprar a un revendedor ambulante un ejemplar de ese diario.

La recordé de inmediato. Era cierto, aparecía firmada por el magnífico profesional y mejor amigo Pastor Batista Valdés, en cabeza de plana, a la derecha, con foto al final, y en cuanto la leí, me asaltó esa incertidumbre.

A Pastor lo conocí aquí en La Habana, a través del hoy reconocido periodista y cronista José Antonio Fulgueira, cuando casi recién graduados, a mediados de la década de los años 80, en unión de otros jóvenes se preparaba para ir a cumplir misión en Angola, en funciones de corresponsales de guerra. Recién lo vi el pasado año, cuando asistí en nombre de la delegación de base de Bohemia,  a las festividades de su natal provincia de Las Tunas por ser ganadora absoluta en la emulación de 2011, de la Unión de Periodistas de Cuba, UPEC. Su atención fue tan cariñosa y respetuosa como siempre.

Sin darle vueltas al asunto contesté a mis compañeros, con rapidez, que tenía igual perplejidad y no la respuesta, pero la averiguaría; y tras saludar a todos me concentré en desarrollo de la data que casi llegaba a su final.

De inmediato subí a la casa y consulté por teléfono a un gran conocido que en su vida profesional –como primer paso en la dirección de centros productores de materiales la construcción-, administró un tejar (N. de la R. Fábrica de materiales de la construcción a partir de barro cocido tales como ladrillos de diferentes tamaños y formas, tejas, racillas y tuberías de diferentes diámetros, entre otros),  ubicado allá por las estribaciones del macizo montañoso del Escambray villaclareño.

No podía demorar en encontrar una respuesta y darla a los “dominoseros”. De seguro algunos jodedores esperarían la rapidez y fiabilidad de mi respuesta y, de no cumplir sus expectativas, darme cuero durante largo tiempo.

Mi fraterno me contestó al instante y preciso: Mira Pedro, no he leído la información pero ante todo puedo decirte, con plena conciencia, que ese es un territorio con muy larga experiencia en la producción artesanal de ladrillos, allí sin dar una patada aparecen productores de tales elementos, son familias enteras en el giro y las tecnologías se pasan de padres a hijos; además son abundantes los yacimientos de barro y  caolín.

Y continuó: son tantos, que el volumen que aportan es considerable y más barata su producción porque no necesitan usar energía eléctrica para amasar y secar esas exiguas cantidades de productos intermedios, utilizan la animal y, en algunas instalaciones, hasta la humana.

También habría que ver cuantas excepciones disfrutan en los pagos de insumos e impuestos. Y se extendió: aseguran, no me consta, que en múltiples ocasiones sus productos no tiene la calidad necesaria para construcciones duraderas ni con seguridad ilimitada para las vidas humanas y los bienes de la sociedad. Es bueno que sepas que no tienen laboratorios para medir los parámetros imprescindibles de la producción terminadas y solo disponen de sus apreciaciones, puramente subjetivas.

Fue todo lo que me dijo, pienso que suficiente. No pocos de esos elementos aparecen también en la información de Granma. Por supuesto, de inmediato bajé y por encima de los gritos de las discusiones se los hice saber todo.

Quedé bien. Y su usted amigo internauta no lo conocía ahora lo sabe. El título mío es pura coña. Y si no ha leído el trabajo de Pastor Batista, búsquelo desde las siguientes líneas y hágalo, está interesante.

Trabajo relacionado:

Hay ladrillos en Las Tunas

 
 

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Derechos de Cuba. Crónica de un Renacimiento

A su consideración pongo otro aporte, en esta ocasión un sincero testimonio de la amiga Gisela Herrera González.

Derechos de Cuba. Crónica de un Renacimiento

Mastectomía o cirugía radical de mamas. Se extrae todo el seno y algunos ganglios

Mastectomía o cirugía radical de mama. Se extrae todo el seno y algunos ganglios

Fue de repente, la imagen reflejada en el espejo provocó en un abrir y cerrar de ojos un ajiaco de sensaciones… ¿Cómo era posible lo que se confirmara la sospecha?…, Unas lágrimas incontroladas empañaron la mirada, un temblor generalizado hizo más demorada la vuelta a la serenidad… No podía ser real que el cuerpo que se jactaba de tener como única cicatriz la de un parto normal, estuviera amenazado de cercenarse…

Pasados tres días, después de rayos X, ultrasonidos y análisis de sangre, la muestra recogida por una larga y fina aguja sellaba la valoración médica: Es un tumor y hay que operar de inmediato… Las lágrimas de mi hija Margis contrastaron con la mirada serena, segura y dulce, y el hablar pausado de la joven y bella mujer con bata blanca que solo dijo: No tenga temor, podrá vivir feliz, que es lo importante.

Quince días después volvió la imagen ante el espejo para despedirse de la perfección y cubrirse con una bata verde irónicamente abierta en la espalda; no hice preguntas que ocupaban mi mente ¿para qué? Por supuesto, también quedé sin respuestas.

Preparada e impuesta de la fortaleza que surge sin llamarse, ya ubicada en la antesala del salón de operaciones, donde no hay diferenciación de géneros, clase social, volumen y calidad del vestuario en el closet, ni otras, busqué a mi alrededor motivos para calmar la tensión y de pronto apareció una imagen real, propia de una publicación de humor: Un trasero viejo, caído, sin pelos, servía de base a un cuerpo sobre el que se erguía una cabeza llena de canas y que ponía al descubierto la intimidad de quizá un militar de carrera, que allí solo era un paciente más… No tuve que forzar la risa.

Ya en el salón frío, sobre la camilla aún más fría, con la tensión nerviosa al máximo, deseosa de que aquello terminara sin empezar, volvieron las mismas interrogantes de un clínico: ¿Hipertensa, diabética, fumadora, abusa del alcohol? Rápida y de forma mecánica, di las mismas respuestas, todas negativas…

A continuación lo esperado pero con una voz no por convincente deseada: Va a dormir, respire profundo y piense en algo que le agrade… Estaba preparada, recordé las imágenes de hija y nieta… El reloj del salón marcaba las 9 de la mañana, transcurría 11 de septiembre de 2007.
Con notable esfuerzo, perezosamente comencé a abrir los ojos bajo la mirada de mis preciosos cachorros, tanto hijos como sobrinos, las sensaciones de sus paridas y hasta los dolores de los remotos partos. De repente, de vuelta, en el salón post operatorio, volví a encontrarme los de batas verdes abiertas a la espalda, algunos murmuraban, otros dormitaban …

Sin asomarme al espejo, ni palpar, sabía que algo me faltaba, tuve una sensación rara, quizás también estaba media dormida y soñaba, pero sentía que el corazón latía más fuerte y se ensanchaba ocupando todo el espacio del pecho…

Así vino el largo viaje hasta la habitación, oía sin oír las voces de los transeúntes de aquel interminable pasillo de monótonos techos blancos. Ya en la habitación, con mi mano derecha entre las tibias de mi hija, la muchacha de mirada y voz dulces, dijo: Todo salió bien, vivirá feliz. A la par, la compañera de habitación, por casualidad antigua amiga de andadas juveniles, aquejada de otros males, levantó su brazo izquierdo y con sonrisa que trató de ser reconfortante dijo: Vamos a seguir escuchando a Joan Manuel, Pablo y Silvio…

Sonó el teléfono, me pusieron el auricular en el oído y a coro sobresaliendo la Z escuché: …Oye, somos los hermanos de Cataluña, ¿cómo estás?… Y di la respuesta más acostumbrada y mentirosa posible: Bien, para añadir de inmediato: Fue total (Nota de la Redacción. Se refiere a una intervención quirúrgica radical de mamas o Mastectomía). De manera seca y tajante sonó con todas las de la ley un: “Cojones, los cubanos o no llegan o se pasan”. Reí, conteniendo las molestias y respondí todo lo eufórica que pude: “Tienen razón, tal es así que se agrandó el corazón, así que seguiré viviendo, con espacio suficiente para recibir y repartir mas amor”.

Pasó un mes y con la cabeza brillante, reluciente, libre de todo cabello, después del primer suero, caminé por otro pasillo del mismo hospital, enrumbando a la consulta. Una sensación extraña me envolvía, me sentía energizada, creía firmemente que quienes me miraban, saludaban y hasta sonreían, era porque me veían hermosa y recién nacida.

La doctora, la muchacha de mirada serena, segura y dulce, a quien le habían relatado el posible sueño, –la oncóloga Gilenys Madrigal – me saludaba a la par que tras revisar los resultados de los análisis de laboratorios y especiales además de rayos X y ultrasonidos, con la bella sonrisa acostumbrada pero ahora orlada por un aura de optimismo, anunciaba: Los resultados de los exámenes indican que ciertamente renació y que el corazón creció…

La certeza se evidenció con un latido fuerte del músculo de la vida… listo para dar y recibir más amor.

Trabajos relacionados:

Derechos de Cuba. Mis tres nuevas amigas 

Derechos de Cuba. Fe de vida

 

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La actual Habana Vieja y Eusebio Leal

El amigo Alberto Rodríguez Arufe (Arufe) me envió esta crónica que pongo a la consideración de ustedes.

La actual Habana Vieja y Eusebio Leal

Vista parcial de La Habana Vieja tras su restauración

Vista parcial de La Habana Vieja tras su restauración

El pasado domingo visité el Centro Histórico de la Habana Vieja y salí reconfortado de nuevo. Andar por sus calles y plazas me provoca un efecto embriagador que emana de su particular atmósfera, sustentado además porque, aunque transite los mismos lugares, siempre encuentro cosas que me resultan novedosas, llaman mi atención y me motivan a detenerme en un proceso del cual salgo enriquecido.

He tenido la suerte de ser testigo del proceso de rescate y restauración del patrimonio arquitectónico, histórico y cultural, concentrado en esta zona de la capital, y como marchó de manera sostenida e indetenible durante las últimas décadas y no dejo de asombrarme cuando me asomo a espacios como la Plaza Vieja-uno de sus sitios emblemáticos- y la contemplo en todo su actual esplendor, a la vez que recuerdo el estado lamentable de deterioro en que se encontraban todas sus edificaciones

Uno de las rasgos que refuerza el carácter singular de esta obra y sus resultados es la vida que se siente al pasar por sus museos, restaurantes, galerías y centros especializados en las mas diversas actividades, que se entremezclan con las viviendas de los pobladores habituales del lugar que, además de recibir los beneficios de esta enorme transformación, han cambiado y adaptado sus hábitos y conducta social a las nuevas condiciones de un área declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y además convertida en centro de atracción del turismo nacional y extranjero.

A ello contribuye de manera particular la intensa vida cultural que invade su cautivante arquitectura donde conciertos, exposiciones y presentaciones de libros se unen con las más variadas manifestaciones de arte y artesanía callejeras, estas últimas a veces acompañadas de cierto asedio que llega a resultar molesto a los visitantes pero que no dejan de ser expresión autentica de nuestras tradiciones y realidades.

Todo este movimiento acontece dentro de un peculiar esquema económico donde los ingresos crecientes que genera el proyecto como poderoso atractivo de la industria del ocio y el entreteniendo, además de contribuir al presupuesto del país, se reinvierte en una buena parte en las nuevas obras de restauración y el desarrollo social de la zona.

Esta monumental obra ha sido posible en primer lugar gracias al triunfo de la Revolución y su defensa de la identidad nacional, historia y cultura, que no solo favoreció la preservación del patrimonio de la nación sino que evitó que esta zona fuera demolida para dar paso a las construcciones de modernos hoteles, casinos, oficinas y otras instalaciones, según imponía el modelo de dominación neocolonial que imperaba en el país.

Al mismo tiempo creo que nadie dudará en cuanto que muchas de las áreas rescatadas de la Habana Vieja que hoy nos deslumbran, tienen el sello particular que le ha impreso el Historiador o yo diría más bien el salvador de la ciudad, Eusebio Leal, quien con su pasión, cultura enciclopédica, talento y dedicación se ha consagrado a esta tarea con una devoción propia de los elegidos, para dejar su huella en el tiempo como legado a las futuras generaciones.

Tuve la suerte de conocer a Eusebio en su juventud cuando me desempeñaba como responsable de Cultura e interactuaba desde el Comité Nacional de la UJC con los jóvenes intelectuales y artistas en la búsqueda las mejores formas de encauzar su obra, necesidades e inquietudes, en un proceso fecundo de donde surgieron o perfilaron su proyección en la sociedad cubana la Asociación Hermanos Saíz (AHS), el Movimiento de la Nueva Trova, los Seminarios Juveniles de Estudios Martianos, las Brigadas de Instructores de Arte y otras acciones que abrieron caminos para la inserción de los más noveles en la vida cultural de la nación.

Ya en aquellos tiempos, a finales de la década de los 60 y durante la década de los 70, en medio de una etapa de contradicciones y conflictos en la interpretación de la política cultural de la Revolución, el joven Eusebio Leal sobresalía por algunas de las cualidades que lo distinguen, entre ellas su discurso brillante y muchas veces polémico pero que siempre acaparaba la atención hasta de sus más enconados críticos.

Con el paso del tiempo fue consecuente y en la medida que tuvo las posibilidades su discurso ilustrado se fue haciendo tangible en su obra práctica, donde todavía queda mucho por hacer pero hoy ya constituye un orgullo de la capital y del país, y ha marcado –repito- una pauta para el futuro.

A él debemos no solo saber como Andar La Habana sino, encontrar en su centro histórico, conviviendo en un mismo tiempo imaginario a Martí, Bolívar, Juárez y otros próceres de las gestas independentistas de nuestra América junto a personajes celebres de los más variados orígenes y profesiones como Finlay, Hemingway, Madre Teresa de Calcuta, Guayasamín, Gades o el Caballero de Paris por solo mencionar algunos.

De esta Habana Vieja que renace atesoro muchos de mis buenos recuerdos: he disfrutado valiosas exposiciones y conciertos en la atmósfera única de la Plaza de la Catedral o en la peculiar sala del Convento de San Francisco de Asís y, muy recientemente, después de un obligado periodo de ausencia sentir el placer de ver a mi nieto Martín con sus cinco años rodeado de palomas a las que daba algo de comer. Espero que la salud acompañe a Eusebio para continuar engrandeciendo esta obra y formar a los que deben seguirlo y a mí para disfrutarla junto a mis seres queridos.

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Mi Plaza de la Catedral

Fotos de La Habana Vieja

 

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Hugo Chávez: De la Academia Militar al Cuartel de la Montaña

Entrada del cortejo fúnebre de Hugo Chávez en el Cuartel  de la Montaña.jpg

Entrada del cortejo fúnebre de Hugo Chávez en el Cuartel de la Montaña

El Comandante presidente hizo hoy su último recorrido terrenal. A través de la capital de Venezuela el trasladado comenzó en el centro militar donde estudió y graduó como oficial, y terminó en el llamado Cuartel Revolucionario, unidad militar desde donde dirigió el alzamiento del 4 de febrero de 1992 (4F). Allí se acaba de construir el mausoleo donde descansará.

No fue una despedida pues, no se separa de sus coterráneos, todo lo contrario, está y  quedará sembrado en los corazones y presente y futuro de sus sentimientos.

Las ceremonias efectuadas desde su fallecimiento el pasado día cinco, siempre fueron distinguidas y arropadas por su familia, compañeros de lucha así como los dirigentes y hombres honestos de todo el planeta. Pude conocerlas por completo, gracias al eficiente servicio informativo de TeleSur.

El cortejo de hoy tuvo una extraordinaria brillantez, dada sobre todo por la presencia de una compacta masa roja, que bordeó y acompañó todo el recorrido. Muchos de quienes no lograron acceder a verle en la capilla de la Academia Militar  antes de su cierre a las 2:00 am. (Hora de Caracas), esperaron durmiendo a la intemperie. Sabedores desde ayer que no tenían posibilidad de llegar a tiempo, por pura precaución llevaron mantas, colchonetas y otros artículos para acomodarse y abrigarse en las graderías inmediatas al Paseo de los Próceres.

El cielo amaneció gris, encapotado. La extensa caravana la abría cuatro carros militares en los cuales  viajaban, de pie, personal de la seguridad, soldados, familiares, el presidente de Bolivia Evo Morales y dirigentes del gobierno venezolano.

Le seguían un bello caballo enjaezado, el carro fúnebre cubierto de flores, donde viajaba el presidente. Seis agentes de la seguridad, con cuello, corbata, zapatos negros y alba camisa, distribuidos convenientemente a ambos lados, corrían a la misma velocidad de la caravana. Le imitaban diez llamativas cabalgaduras, de muy elegantes monturas y arreos. Bordeándolas, en perfecta fila de una en fondo,  doce motos de la Policía, mientras, detrás un microbús donde viajaban el resto de los familiares, dirigentes y amigos. Inmediatas a contenes y aceras, se vio adelantar una interminable caravana de motoristas con ondeantes banderas con los colores de la bandera nacional.

Tras ellos avanzaba una multitud sin final adivinable, donde predominaba el rojo. Los congregados levantaban fotos ampliadas, carteles de todos los tipos, procedencias y materiales, mientras coreaban: ¡Chávez vive, la lucha sigue! Se dejaban escuchar canciones patrióticas: El himno del Batallón del Estado de Apure (unidad que dirigió Chávez), canciones de Alí Rivera. En los balcones, colmados de público,  ondeaban banderas de la Patria, Cuba, Bolivia, Chile y otros países.

A su llegada al Cuartel de la Montaña, bello conjunto presidido por un edificio que ostenta en su frontis el acróstico 4F, el féretro, cubierto por la bandera nacional y flores, fue cargado por altos oficiales de las Fuerzas Armadas Bolivarianas de Venezuela, caminó sobre alfombra roja hasta ganar la ermita, bordeado por ambos lados de filas de combatientes de diversas armas en ¡Presenten armas! Le seguían familiares y dirigentes gubernamentales. El paseo estaba escoltado también por las treinta y dos banderas de los países miembros del Consejo Económico de América Latina y el Caribe, CELAC. Eran las 3:15 de la tarde, hora de Caracas.

Ya en la puerta de la capilla lo pusieron sobre sus hombros participantes del 4 de Febrero quienes lo llevaron hasta el interior del recinto, amplia y sencilla habitación en cuya pared final resaltaba una gran foto del soldado fiel a los pobres y desvalidos, sosteniendo al frente un crucifijo. Hubo discursos de un alto oficial; sermón y oraciones de un  sacerdote; palabras de su hermano Adán Chávez; Evo Morales, presidente de Bolivia; Nicolás Maduro, presidente de la República Bolivariana de Venezuela; y el Padre Númar Alonso dio el sermón de La flor de las cuatro elementos.

Vino entonces el toque de trompetas y después, los oficiales que le acompañaron en la asonada del 4 de Febrero hicieron una cadena para depositar en la tumba cuyo diseño representa La flor de los cuatro elementos, de un afamado escultor nacional, que representa el agua, viento, tierra y el fuego, cual bella parábola de las guías de la vida de Hugo Chávez. Nicolás Maduro entregó a la familia del Comandante presidente, la bandera que cubrió el féretro.

Así transcurrió el traslado de los restos mortales de Hugo Rafael Chávez Frías, el hombre que  rescató el proyecto de Bolívar, cambió el destino de Venezuela así como el presente y futuro de América Latina y otros muchos países.

Vea fotos de los funerales de Hugo Chávez http://www.granma.cubasi.cu/2013/03/16/interna/artic14.html

Vea video de los funerales de Hugo Chávez http://www.youtube.com/watch?v=vdQ__w7ss8w

 

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