RSS

En política siguen… pero en más de lo mismo

20 Abr
Hombres discuten

Ilustración cortesía de Roberto Figueredo

Hay pocas noches recibí en casa la visita anunciada de un amigo. Hacía tiempo que no nos veíamos, quizá más de cinco años. Fuimos jóvenes compañeros en las actividades universitarias, después vivimos cerca y el tiempo ha sido catalizador de afectos, preocupaciones y ayudas mutuas.

Llegó con “traje”, es decir “trajo” una botella de Añejo Habana Club. Mi hija se ocupó de los tostones y las charritas de plátano verde… y se armó “el cumbán”

Pronto la conversación derivó hacia los últimos acontecimientos personales. De los míos no les cuento pues los conocen, sino por la vía directa, de los principales a través de Café Mezclado.

Me relató de su reciente visita a La Florida.Conocíde avatares de pasaportes, visas, colas, entrevistas y toda esa parafernalia. Allá en Miami tiene una hija y ahora conoció a la nieta recién nacida. Por supuesto disfrutó encuentros con otros familiares y también amigos de los cuales se mantenía alejados. Observador, buen conversador y jodedor, sostuvimos una charla agradable, matizada por buenos tragos de ron con hielo y salpicada por comentarios sobre el juego de béisbol de turno, transmitido por la televisión cubana.

Su fina ironía me llevó por un mundo para mí poco conocido: la vida hogareña de los emigrantes nacionales de nuestra generación, que se fueron sin tener causas judiciales pendientes ni otras razones de peso que no fueran buscar desarrollo económico u otras supuestas libertades de “el primer mundo”.

Me contó mi amigo que tuvo no menos de diez afables recibimientos con comida incluida. El auditorio era a veces no solo el de los residentes en esa morada puesto que  se sumaban otros varios interesados en escuchar y rebatir a un cubano “de allá”.

El asunto, y aquí viene lo simpático, es que los dicentes se dividían en dos bandos bien definidos: defensores y atacantes del proceso revolucionario. Pero siempre, ineludiblemente, el tema era el mismo,la Revolucióncubana, Fidel, Raúl…

Casi al final del encuentro (y de la botella) me comentaba mi amigo: “…se fueron en su mayoría hablando pestes de la Revolución, ahora son otras, diferentes, sus preocupaciones y  ocupaciones de acuerdo a su vida actual pero tienen en el centro de sus pensamientos a Cuba, no escapan a la necesidad de discutir sobre los más diversos temas criollos, bien sean la economía, los valores morales, la salud, la educación, los deportes, el transporte, las religiones, las artes, las letras… a lo que se sumó hasta las posibilidades del hallazgo de petróleo por la Scarabeo 9”.

Continuó diciéndome: “…el día anterior a mi regreso, por si fuera poco fue casi un mitin lo que sufrí y no ‘estaba para eso’. Observaba como se dice ‘los toros, desde la barrera’, hasta que aquello se puso malo, malo… Tenía que cortar por lo sano aquellas discusiones entre ellos, interminables, que iban caldeando el ambiente de modo notable y les grité: ‘¡Señores por favor, para algo se fueron de Cuba, en política, siguen, pero…en más de lo mismo!’”.

 

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: